Desde las primeras instalaciones audiovisuales, se da la situación en la que disponemos varias fuentes de señal: DVDs, ordenadores, receptores de TDT o SAT, etc. que deben ser enviadas indistintamente a varios destinos individual o simultáneamente y que además, pueden variar dinámicamente en función de las necesidades de cada momento. Esta capacidad de variar la configuración de nuestra instalación de forma flexible solo la puede dar una matriz

Las matrices no son equipos ” económicos”, por lo que es necesario analizar cuidadosamente las situaciones que se pueden plantear en una instalación concreta antes de tomar la decisión de invertir en una matriz o proponerle a nuestro cliente que utilice una. Si finalmente optamos por su uso, es necesario hacerla lo más pequeña posible ya que el coste por punto de cruce es muy alto y cuantos menos necesitemos, mejor para nuestro presupuesto.

En primer lugar, las matrices son capaces de enviar la señal presente en cualquiera de sus entradas, a una o más de una salida. Esta prestación tiene sentido si los destinos múltiples son variables, es decir, si la señal A hoy va a los monitores en salidas 1, 2 y 3 y mañana a los 2, 3 y 4, puede que necesitemos una matriz, si no es así, es decir los monitores conectados a las salidas 1, 2 y 3 siempre tienen la misma señal, basta con poner un splitter en la salida 1 y liberaremos las salidas 2 y 3.

Del mismo modo, si tenemos entradas que no se utilizan simultáneamente, podemos usar un selector externo que nos libere entradas, todo el esfuerzo debe hacerse en aras a reducir este elemento de la instalación sin que se pierda ninguna de las capacidades necesarias.

Otro de los problemas que se plantean a la hora de incorporar una matriz al sistema, es la variedad de fuentes. La situación ideal, que no encontramos casi nunca, es aquella en la que todas las fuentes y destinos tienen el mismo tipo de salida/entrada, excepto en una instalación Broadcast, en la que las fuentes y destinos son mayoritariamente SDI. La instalación multimedia, como su propio nombre indica, incorpora diferentes medios de reproducción y presentación de contenidos, con distintos tipos de conectores y lo que es aún peor, con diferentes resoluciones.

Si nos encontramos en una situación real, con fuentes VGA, SDI, HDMI y Compuesto simultáneamente, ¿qué matriz utilizamos?

La respuesta no es sencilla, pero la primera aproximación nos aconseja el uso de una matriz en un formato digital que no deteriore la señal, y si es posible, hacer una “isla” con las señales analógicas y otra con las digitales. Si vamos un paso más allá, la matriz debe soportar la mayor de las resoluciones de nuestras fuentes y dejar margen para la incorporación de fuentes de mayor resolución, de lo contrario, nuestro sistema estará cerrado a evoluciones y la inversión tendrá un recorrido limitado desde el primer momento.

Dejando aparte la conmutación de señales SDI, ya que está limitada al entorno Broadcast, la mejor de las alternativas para los casos de fuentes en varios formatos, es el uso de una matriz HDMI ya que nos da ancho de banda suficiente para cubrir todas las resoluciones de pantalla y además, incorpora en sus conmutaciones, la de audio. Si además la matriz es HDMI 1.4, seguramente nos permitirá volver a los equipos fuente con la señal de control IR e incluso, enviar por el mismo cable la comunicación Ethernet. Si no necesitamos retorno y podemos trabajar con el audio por separado, la opción de DVI+Audio también es válida y resultará más económica.

El problema de las resoluciones no es sencillo ni económico de solucionar si queremos que cada pantalla reciba su resolución nativa. Los dispositivos fuente dan en salida una sola resolución, que gracias al EDID será igual a la menor soportada por todos los destinos conectados, es decir, si tenemos dos pantallas, una 1024×768 y una 1920×1080, el equipo fuente ajustará su salida a 1024×768, perdiendo todas las características del HD. Por este motivo, es aconsejable poner un escalador en la salida que corresponda a los destinos de menor resolución, para de esta forma mantener la máxima resolución de cada destino.

Normalmente queremos que la conmutación de matriz cambie la imagen en cada pantalla o proyector, sin que el usuario tenga seleccionar las entradas del dispositivo en el destino. Por este motivo conviene unificar el tipo de salida o adecuar cada destino a su mejor entrada, siempre prefiriendo utilizar las digitales sobre las analógicas y en todo caso las de componentes VGA, RGB ó YUV frente a video compuesto. Tenemos que valorar igualmente cual es la mejor entrada común a la mayoría de los equipos, lo que además de ayudar a definir el tipo de matriz y reducirá el gasto en conversores.

En resumen, si finalmente decidimos que la mejor opción para la implementación de un sistema es utilizar una matriz, debemos tomar las siguientes medidas:

1) Reducir los puntos de cruce de matriz al mínimo, utilizando distribuidores de salida o selectores de entrada siempre que sea posible.

2) En entornos con entradas en varios formatos, utilizar una sola matriz que corresponda al tipo de señal del que tengamos mayoría y convertir el resto.

3) Si tenemos que optar por una sola matriz y tenemos varios tipos de fuente, trabajar siempre en digital (HDMI, DVI o SDI), convirtiendo aquellas fuentes que no lo sean (VGA, Compuesto, Componentes, etc.)

4) Pensar siempre en mantener la resolución más alta de nuestras fuentes y destinos, para lo que escalaremos hacia arriba las señales de baja resolución de nuestras entradas y hacia abajo en las salidas que atacan a los destinos de menor resolución

5) Mucho cuidado con las matrices de HDMI, es probable que el HDCP impida que podamos enviar una señal a varios destinos

Desde Avacab te podemos ayudar en la elección de la matriz que mejor se adapte a tu instalación, proponiendo opciones de calidad que no carguen innecesariamente tu presupuesto. Disponemos por ejemplo de matrices HDMI como la ATLONA AT-H2H-44M que soporta 1.4 siendo compatible con 3D y ARC o la AJA KUMO-1616 en SDI, ambos equipos de gran calidad y TÉCNICAMENTE buena relación calidad/precio.

1 thought on “5 aspectos a tener en cuenta antes de trabajar con una matriz

  1. EL DHCP es una mala pasada, porque si en una matriz te puede bloquear la señal de video, mal vamos. No se que alternativas hay para poder saltarse este bloqueo porque en un congreso se te pueda bloquear la verdad que seria una cagada.

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