Cómo se debe ver una pantalla:ajuste profesional de imagen (I)

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¿Cómo se debería ver una pantalla? 

Todos nos hemos encontrado alguna vez con un cliente, familiar, amigo que afirma convencido que su pantalla se ve perfectamente y sin embargo, bajo un punto de vista profesional, “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Esta última frase definiría cómo se debe ver una pantalla: como la realidad, como la propia naturaleza, es decir, lo que nuestros ojos ven cuando miramos al objeto real que vemos representado electrónicamente en la pantalla.

Igual que el audiófilo busca en sonido la “respuesta plana en frecuencias” de todos los elementos de la cadena, desde la captación hasta la reproducción, en vídeo profesional debemos lograr “la máxima fidelidad en la reproducción de las imágenes”, siendo el primer paso, disponer de una cámara profesional y verla en una buena pantalla de referencia y sobre todo, que esté bien ajustada.

- Lo primero que debemos tener en cuenta es que NO se puede ajustar una pantalla o un proyector “sobre la marcha”, con imagen en vivo. Un ajuste profesional se ha de realizar partiendo de una fuente fiable de señal, que genere patrones de ajuste con niveles adecuados y estables. Los ajustes realizados con señales vivas suelen dar como resultado imágenes buenas con unas señales y pésimas con otras.

 - El generador de señal patrón debería estar conectado directamente a nuestra pantalla utilizando un cable de conexión no muy largo, ya que de esta forma evitaremos las modificaciones de señal que se pueden producir en selectores, matrices, etc. El efecto del cable es evidente cuando se utilizan señales analógicas debido a las atenuaciones y pérdidas de respuesta que introduce, pero en contra de lo que algunos piensan, también lo es en digital. Cuando enviamos una señal HDMI, DVI u otras, utilizando un cable demasiado largo, se pueden presentar dos situaciones:

1) NO se ve

2) Se ve en una resolución inferior a la máxima posible

La conexión digital entre pantallas, cuando está disponible la comunicación bidireccional, hace que la pantalla informe a la fuente de cuáles son las resoluciones que soporta y cuando por razón de la longitud o calidad del cable, no es capaz de recuperar la información de imagen, obliga a la fuente a enviarle la imagen en la resolución inmediatamente inferior y así hasta que consigue una imagen estable. Por esta razón, en algunas instalaciones, vemos trabajando proyectores Full-HD en SD 16:9.

Ya tenemos conectada el generador a la pantalla directamente y con un cable de un par de metros, el siguiente problema es el foco. En una pantalla plana tipo LED, Plasma o TFT, no tenemos nada que hacer, es tal cual. Quedaron atrás los tiempos en que había que ajustar las peligrosas bobinas de foco de los monitores de tubo.

En un proyector es fundamental para la calidad de imagen, que el foco sea perfecto en toda la superficie de pantalla. Aunque no es objeto de este artículo, en el ajuste de proyección interviene todos los parámetros físicos de distancia, perpendicularidad, altura, etc. entre proyector y pantalla. Pero volviendo a la imagen, una punto de partida para el ajuste de foco puede ser la carta de ajuste siguiente:

Pero una vez aproximado, una carta como la de resolución.

Nos ayudará a encontrar la mejor posición de foco en el centro de la pantalla y en las esquinas. De nada nos sirve tener un proyector HD y una fuente HD si nuestro proyector no está perfectamente enfocado.

El siguiente paso es ajustar la imagen propiamente dicha, la luminancia y la crominancia, el blanco y negro y el color. Los ajustes de luminancia fundamentales son brillo, contraste y gamma, mientras que los de color son saturación y temperatura.

Empecemos por la luminancia.

Como una buena fotografía en blanco y negro, el correcto ajuste de nuestra pantalla nos permitirá apreciar, con todo detalle, los degradados de luz que pueden ir desde un blanco al 100% al negro profundo. Si el ajuste es malo, perderemos matices y mucha sensación de profundidad proporcionada por las sombras de los objetos.

El ajuste de brillo incrementa la iluminación general de la escena, pero su exceso provoca un “lavado” ya que sube el nivel de negros y oculta el detalle en las partes más oscuras de la imagen. La mejor forma de apreciar estas variaciones es sobre una carta de ajuste que disponga de escalones de luminancia del tipo de escala de grises:

Exagerando el desajuste, el efecto visible sería:

El efecto del contraste es una amplificación de la señal y un recorte por arriba y por abajo en la mayoría de las ocasiones.  El ajuste se debe hacer con señal patrón y solo retocarlo cuando la señal viva esté poco contrastada, para volver a dejarlo en su punto al terminar la señal defectuosa. Los efectos en imagen son:

El último, pero no el menos importante, es el ajuste de gamma. Este ajuste proporciona linealidad en la reproducción de los distintos niveles de gris. La necesidad de establecer la corrección de gamma se basa en las característica El ojo humano es más sensible a las variaciones de luz en zonas de poca iluminación que a las que suceden en las zonas de alta iluminación. El comportamiento de los tubos de rayos catódicos hace que la corrección gamma sea prácticamente innecesaria ya que su comportamiento es el inverso al del ojo humano, quedando anulada. En el caso de las pantallas planas o proyectores, como carecen de este defecto, es necesario establecer una compensación mediante el ajuste.

En las imágenes siguientes podemos ver los efectos de una compensación de gamma negativo en la que se reduce la información de luminancia de las zonas más oscuras, perdiendo la definición de niveles en este tramo.

En el caso del gamma positivo, encontraremos muchas diferencias en los niveles de gris bajos mientras que los altos quedarán comprimidos, aproximándose más a la respuesta del ojo humano.

Muchas veces intentamos corregir mediante los ajustes de contraste o brillo problemas que son de gamma. Como regla general, cuando la falta de contraste es generalizada, afectando tanto a las zonas oscuras como a las claras, brillo y contraste nos ayudarán a mejorar la imagen, pero cuando nos falta contraste en una de las partes, la oscura o la clara, el problema es el gamma.

Los ajustes de color, saturación y temperatura, los trataremos en un próximo artículo en el que además hablaremos de los diferentes espacios de color y del número de bits necesarios para una reproducción de imagen adecuada.

Los generadores de señal siempre habían sido algo grande pesado y costoso. Cuando se intentaba generar una señal patrón en PAL, el problema de la estabilidad de subportadora hacía que los mejores fabricantes incluyeran en sus equipos un pequeño horno que se encargaba de mantener el reloj patrón a una temperatura constante. Con la llegada de los equipos y señales digitales, los generadores han pasado a ser una herramienta de mano imprescindible para realizar dejar una instalación en perfectas condiciones.

Buen ejemplo de estos aparatos es el Cypress CPA-2, que con un tamaño algo mayor que un paquete de tabaco, nos permite ajustar dispositivos DVI o HDMI con sus 27 patrones de ajuste. Podremos determinar si los problemas de imagen son del propio proyector o monitor, o si proceden de la fuente de señal y ajustar todos los parámetros del equipo para que pueda trabajar con cualquier señal, etc.

Con otras características y otras prestaciones incluyendo el Análisis de señal, está el GEFEN GTB-HD-SIGGEN que además de general señales tanto de video HDMI y PC como de audio analógico y digital, admite estas mismas señales para su análisis.

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