SDI-Wikipedia

Cualquier profesional de audiovisuales se ha encontrado en la tesitura de tener que añadir en el último momento una fuente más a su evento.

Esta situación no tendría mucha repercusión si no fuera porque el formato de la nueva fuente NO es el que tenemos disponible como entrada en nuestro mezclador o selector y además, NO llevamos encima el conversor adecuado. ¿Qué hacemos en este caso ya que, aunque en el mercado existan muchas soluciones de conversión, cuál es la más versátil?

Antes de decidirnos por uno u otro equipo, vamos a repasar las peculiaridades habituales en las conversiones de señal, teniendo en cuenta que nuestro destino final, casi siempre será un dispositivo con entrada digital en formato DVI, HDMI o SDI.

La conversión de señales analógicas a digitales es la más complicada desde el punto de vista técnico y si el paso es de vídeo compuesto SD HDMI HD 16:9, la cantidad de tratamiento que ha de sufrir la señal, hace de esta conversión la más costosa, si queremos que el resultado final sea razonablemente bueno. Por tanto, lo primero que debemos procurar es evitar la señal compuesta y siempre que sea posible, partir de una señal analógica en componentes.

Los problemas de la conversión de compuesto, debidos a la presencia de la subportadora de color, son menores cuando partimos de cualquiera de los formatos de componentes, ya sea YUV o RGB/VGA. En estos formatos, la información de color viene dada por niveles de señal y no por la fase de una señal sumada a otra y muy difícil de separar sin dañar ambas componentes básicas (luminancia y crominancia).

La conversión de señales analógicas pasa necesariamente por su muestreo y cuantificación, que permite un tratamiento en un entorno libre de pérdidas no deseadas de información. Dependiendo del fabricante y modelo, las señales en compuesto son separadas en sus componentes antes de muestrearlas o son directamente muestreadas para un tratamiento más limpio y preciso. En el entorno digital se realizan todos los procesos necesarios de escalado , cambio de formato, reducción de ruido, sincronización, etc.,  para que la señal pueda ser correctamente conformada en el nuevo formato de salida, sea este un cambio de conector o requiera un formateo tanto de conector como de señal.

Cuando la conversión es de DVI a HDMI,ambas señales digitales, podemos encontrarnos con 4 situaciones:

  1. Conversión DVI-D Single-Link en HDMI. Tan solo es necesario un solo que adapte un conector a otro
  2. Que requiera o no escalado (cambio de tamaño/resolución). Lógicamente necesitaremos un dispositivo activo que realice ese cambio.
  3. Que necesitemos incorporar (embeber) audio en el HDMI ya que DVI es un formato sin audio. No es habitual ya que en un evento el video irá a una o más pantalla mientras que el audio irá a mesa.
  4. Que el DVI que utilicemos sea Dual-Link. Esto también requiere una conversión activa ya que el HDMI es Single-Link

En el caso de DVI no hay que confundir el conector con la señal que transporta, ya que existen tres tipos de conector  DVI:

  • DVI-I  Señal Analógica y Digital. Puede ser Dual-Link o Single-Link
  • DVI-D  Señal Digital exclusivamente. También lo hay Dual y Single Link
  • DVI-A  Señal Exclusivamente analógica, igual que VGA

Si el conector es DVI-A estamos en el caso de conversión Analógica a Digital.

La señal de salida más “difícil” de configurar es la señal SDI. Esta señal, como ya hemos comentado en nuestro artículo anterior “Interface SDI una solución mono cable para audio y video”  incorpora en un solo coaxial la señal de video en alta o baja definición y el audio en grupos de 8 canales.

Por si fuera poco, lo más habitual es que este tipo de señales se utilicen un entorno de producción en el que han de entrar en una mesa de mezclas o en un conmutador que requiere que todas sus entradas estén ajustadas en tiempos, es decir, que sus sincronismo sean idénticos en el tiempo a la hora de pasar de una a otra. Esto solo se logra si el equipo que utilizamos para convertir la señal dispone de una entrada de referencia y es capaz de hacer que su salida esté en el mismo tiempo que la referencia que se le entrega y que además sea estable.

El equipo de Roland VC-1-SC es un convertidor de video multiformato capaz de llevar a cabo todas la conversiones de las que hemos hablado y además, puede sincronizar su salida de forma que podamos utilizarlo para incorporar a la producción la señal de un Bluray o un simple PC.

Si tienes alguna duda o necesitas ampliar esta información, escríbenos tecnico@avacab.es

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